Para este número pensé, ¿qué anime habla sobre momias? Entré en pánico, me encontré con opciones que no me agradaron para nada como “Momias aquí”, una especia de Power Ranger pero con momias y “How to Keep a Mummy” un anime del cual sólo logré ver dos capítulos. Resignada a no escribir nada respecto a anime para este número me di de topes al darme cuenta que la respuesta estuvo frente a mí todo este tiempo y fue así que recordé uno de mis animes favoritos y más adictivos de mi adolescencia: Yu-Gi-Oh!
En el amplio universo del anime, pocos relatos han cautivado la imaginación de tantas generaciones como lo ha hecho Yu-Gi-Oh!. Desde su inicio en 1996 como manga creado por Kazuki Takahashi, hasta su adaptación animada y su posterior éxito mundial, la serie ha dejado una huella indeleble en la cultura popular. Actualmente, todavía se llena la Friki Plaza con duelistas del juego de cartas. Pero más allá de las intensas batallas de cartas y los exquisitos artes que cuentan las tarjetas más costosas, se encuentra un vínculo profundo con la antigua civilización de Egipto, sus faraones y su rica mitología.
En el núcleo de Yu-Gi-Oh! se halla una trama entrelazada con los secretos milenarios de Egipto. Desde las primeras temporadas, se nos presenta al faraón, un espíritu ancestral que reside en el interior del protagonista, Yugi Mutou. Esta conexión entre el joven estudiante y el antiguo soberano desencadena una serie de eventos épicos que trascienden el tiempo y el espacio, fusionando el pasado con el presente en una narrativa llamativa que no sólo nos presenta los duelos de cartas sino el interés por conocer la historia detrás del protagonista principal.
La historia de Yu-Gi-Oh! se sumerge en un mundo de magia y reencarnaciones, donde las cartas del Duelo de Monstruos actúan como portadoras del poder de los faraones y sus oponentes. Estas cartas, más que simples herramientas de juego, contienen la esencia de dioses y criaturas de la mitología egipcia. Desde el imponente Obelisco el Atormentador hasta el majestuoso Dragón Alado de Ra, cada carta representa un lazo con la antigua civilización que marcó el inicio de la humanidad.
La influencia de Egipto se extiende más allá de los personajes y las cartas; impregna cada aspecto del mundo de Yu-Gi-Oh!. Los escenarios, los símbolos y los rituales están saturados de la rica iconografía egipcia, evocando la grandiosidad de las pirámides, la mística del Nilo y el legado de los faraones. Algunas cartas que sirven de ejemplo son:
Obelisco el Atormentador (Obelisk the Tormentor):
Una de las tres Cartas de Dios Egipcio, esta es una carta poderosa que representa al dios egipcio del mismo nombre. Su diseño está inspirado en los obeliscos, monumentos emblemáticos del antiguo Egipto, y su arte refleja la majestuosidad y la fuerza del dios.
El Dragón Alado de Ra (The Winged Dragon of Ra):
Otra de las Cartas de Dios Egipcio, esta carta personifica al dios solar Ra. Su diseño incluye elementos típicos de la iconografía egipcia, como el disco solar y las alas de halcón, y su efecto en el juego refleja la inmensa potencia de este dios supremo.
Sphinx Teleia y Theinen el Gran Esfinge (Sphinx Teleia y Theinen the Great Sphinx):
Estas cartas están inspiradas en las esfinges, criaturas mitológicas con cuerpo de león y cabeza humana que aparecen en la antigua cultura egipcia. Su diseño refleja la imponente presencia de estas figuras en las pirámides y templos egipcios.
El Fin de Anubis (The End of Anubis):
Anubis es una de las deidades más reconocidas en la antigua religión egipcia, asociada con la muerte, la protección y el más allá. El efecto de “End of Anubis” niega los efectos de las cartas que se activan en el cementerio, lo que simbólicamente refleja el dominio y la autoridad de Anubis sobre ese reino.
Espíritu del Faraón (Spirit of the Pharaoh):
La carta nos sumerge en el misterioso mundo de los faraones y su legado eterno. En la mitología egipcia, los faraones eran considerados seres divinos, intermediarios entre los dioses y los hombres, cuyos espíritus se creía que trascendían la muerte para gobernar en el más allá. Por lo tanto, el título “Espíritu del Faraón” sugiere una conexión directa con la esencia misma de la antigua realeza egipcia y su influencia duradera.
Mago del Caos (Chaos Magician):
Este mago poderoso está inspirado en la figura de los hechiceros y hechiceras que desafiaban las leyes de la naturaleza en el antiguo Egipto. Su diseño evoca la magia ritualística y los símbolos místicos utilizados por los practicantes de la hechicería en el Nilo.
Dragón Hierático de Tefnuit (Hieratic Dragon of Tefnuit):
Esta carta pertenece al arquetipo Hieratic, que se basa en la jerarquía sacerdotal. El diseño del dragón refleja la estética egipcia y su nombre hace referencia a Tefnut, la diosa de la humedad y la lluvia en la mitología egipcia.
Esfinge Guardiana (Guardian Sphinx):
Otra carta inspirada en las esfinges, el Guardián Esfinge representa la figura de un guardián celestial que protege los tesoros ocultos en las pirámides. Su diseño combina elementos de la arquitectura egipcia con la majestuosidad de las criaturas mitológicas.
El Servidor del Faraón (Pharaoh’s Servant):
Esta carta tiene un efecto que refleja su papel como leal servidor del faraón. Cuando esta carta es Invocada de Modo Normal o Especial, puedes seleccionar hasta 2 cartas “Cripta del Faraón” en tu Cementerio y añadirlas a tu mano. “Cripta del Faraón” es una carta que puede ser utilizada para revivir monstruos de Tipo Zombi, lo cual refuerza la temática de los mitos egipcios, aludiendo a la preservación de los cuerpos y la creencia en la vida después de la muerte.
Fénix Sagrado de Nephtys (Sacred Phoenix of Nephthys):
Nephthys es una deidad importante en la mitología egipcia, asociada con la protección, el renacimiento y la muerte. Era vista como una protectora de los muertos y una figura maternal que cuidaba a los fallecidos en su viaje al más allá. Además, Nephthys era considerada como la hermana y la compañera de Isis, otra deidad egipcia crucial asociada con la maternidad, la magia y la vida. El fénix, por otro lado, es una criatura mitológica que también tiene conexiones con el antiguo Egipto, aunque su representación no es tan prominente como la de otras figuras mitológicas. Sin embargo, el fénix comparte similitudes con el concepto de renacimiento y rejuvenecimiento que se encuentra en la mitología egipcia, donde la idea de la vida eterna y el ciclo de la muerte y la resurrección era fundamental. La carta “Sacred Phoenix of Nephthys” combina estas dos influencias en su nombre y diseño. La referencia a Nephthys sugiere la conexión con la mitología egipcia, mientras que la imagen de un fénix sagrado evoca la idea de renacimiento y resurgimiento.
Así, mientras disfrutamos de las emocionantes batallas de Yu-Gi-Oh!, recordemos el profundo lazo que une esta saga con la antigua civilización egipcia. A través de sus personajes, historias y cartas, nos invita a explorar los misterios de una civilización perdida en el tiempo, y a descubrir la magia que aún perdura en las sombras del desierto. En Yu-Gi-Oh!, pasado y presente convergen en un épico duelo de titanes, donde el destino se decide con cada carta jugada. El destino aguarda, en cada carta, en cada movimiento.
Y, para terminar, siendo Yu-Gi-Oh! uno de los juegos de cartas que más me obsesionaron durante mi adolescencia. Quiero dejar por escrita una maldición para aquel que robó mi colección de cartas (que contaba con las expansiones completas de LOB y MRD) y de este modo caiga sobre el ladrón y sus compradores la más temible de todas las perdiciones ya que han saqueado el tesoro de un coleccionador. Que el Dios Chacal, Anubis, no tenga clemencia y El juicio de Osiris caiga sobre todos ellos sin piedad…






Deja una comentario