Si cuando vieron que la convocatoria de este número trataba de hombres lobo y lujuria, y no pensaron en furros, estoy muy decepcionada de todos ustedes. Yo, en cambio, inmediatamente pensé en el anime que debía reseñar para este número y sí, así es, ahora es el turno de Beastars. Y es que de por si los furros se hicieron muy populares de unos años para acá y no sé si afirmar que Legoshi y Haru tienen algo que ver en todo esto.

En esta serie tenemos como principio una sociedad antropomórfica donde herbívoros y carnívoros conviven reprimiendo sus instintos naturales, también tenemos una crítica a la convivencia social y el cómo se desenvuelven las especies ya sea en un ambiente escolar o la vida citadina y es que, ¿qué podría salir mal en una población donde leones y corderos conviven en un mismo espacio?

Algunos pensarán que Beastars es una adaptación más adulta de Zootopia pero a diferencia de la película de Pixar, los personajes tienen una lucha interna mucho más profunda para aceptar su naturaleza y luchar contra los prejuicios que su especie les otorga frente al otro. En este caso tenemos el ejemplo del personaje principal, Legoshi, quien es un lobo gris introvertido, el cual se enamora de una coneja que previamente intentó comerse.

Los carnívoros, dentro de esta realidad, comen suplementos de carne y de ese modo evitan a la cadena alimenticia, reprimiendo su propia naturaleza. Por su parte, los herbívoros viven con el temor de los colmillos y la fuerza que los carnívoros poseen. Un constante jalar soltar donde las leyes sociales permiten la sana convivencia de manera muy endeble.

El conflicto inicia cuando la alpaca Tem, compañero de clase de Legoshi, es devorado de una manera brutal. Claramente los sospechosos son todos los carnívoros del instituto que estuvieron en contacto con la víctima. Además, Legoshi activa su instinto una noche cuando ve a Haru sola. El lobo se abalanza frente a su presa, sometiendo a Haru y probando su sangre. Legoshi huye hiriendo en el brazo a Haru. Bajo estos primeros atentados, el anime nos presenta el miedo que los herbívoros tienen sobre los carnívoros y de cómo esta relación social no es más que una farsa donde los carnívoros se ven obligados a medicarse o comer carne de manera clandestina.

La relación de Legoshi y Haru también podría representar otro tabú dentro del anime, ya que un lobo no podría enamorarse de su presa natural, en este caso Haru. Asimismo, la coneja es discriminada por llevar una moral cuestionable con algunos de los compañeros de su escuela, provocando que las otras hembras la excluyan socialmente. Como en todo anime de relaciones escolares, estará el tercero en discordia para pelear el “amor” de Haru. Además, no pueden faltar los chicos guapos con abdominales bien marcados o músculos dignos de dioses griegos.

El anime tiene una carga sexual poco explícita que, en ocasiones, el hambre sexual y el apetito por la carne parecen ser lo mismo. Legoshi pelea contra sus deseos y de ese modo emprende un viaje de autoconocimiento intentando alejar todo lo posible su instinto para poder estar con las personas que ama.

Beastars es un anime que toca temas como trata de menores, canibalismo, asesinato y crimen organizado mezclados con los temas ya conocidos de un anime de vida escolar. Muy recomendable y el cual aún se puede ver en Netflix.


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