Deliett
La serie surcoreana Kingdom, dirigida por Kim Seong-hun y escrita por Kim Eun-hee, es mucho más que una historia de zombis. Estrenada en 2019 por Netflix, esta serie se ambienta en la era Joseon de Corea y, a través de una mezcla de horror y política, sumerge al espectador en un conflicto donde el mayor peligro no son sólo los muertos que caminan, sino también la corrupción y la ambición desbordante de los vivos. Kingdom presenta una narrativa innovadora al combinar los códigos tradicionales del terror con la belleza visual y el detalle histórico que caracteriza a los dramas surcoreanos. Kingdom logra atraparnos desde los primeros capítulos: convierte a los zombis en una excusa para mostrarnos conflictos humanos y lo voraz que pueden ser las ambiciones. No es sólo una serie de terror cualquiera; lo realmente aterrador está en las traiciones, la corrupción y la desesperanza que envuelven a una época sombría como la de la dinastía Joseon. Al final, los zombis son solo parte del caos en una historia que nos recuerda lo cruel y voraz que puede ser la naturaleza humana cuando el poder está en juego.
El Virulento Mal de Joseon: Epidemia y Misterio
La historia de Kingdom comienza con un brote inexplicable de una enfermedad que reanima a los muertos en la capital de la dinastía Joseon. En este contexto, el príncipe heredero Lee Chang (interpretado por Joo Ji-hoon) se ve atrapado en una conspiración para eliminarlo y quedarse con el poder. A medida que la plaga zombi comienza a expandirse, el príncipe debe desafiar a su propia clase política y enfrentarse a un enemigo imprevisto: la corrupción de la familia real y la intransigente nobleza.
Lo que distingue a los zombis de Kingdom es su carácter casi mitológico, diferente del clásico muerto viviente occidental. Estos zombis son más feroces, casi animalescos, y la plaga que los trae de vuelta a la vida está ligada al mundo natural, específicamente a una planta que se convierte en un eje simbólico de la serie. Esta “resurrección” misteriosa remite al folklore asiático, donde el respeto por los ancestros y el terror a los muertos sin paz se convierten en elementos fundamentales de la historia. La plaga, como metáfora de la descomposición interna de la dinastía, se convierte en un enemigo físico y metafórico a vencer.
La Política como Juego de Muerte
La Reina Consorte Cho (interpretada por Kim Hye-jun) y su clan manejan el poder a través de un juego de manipulación y traición, donde el príncipe heredero Lee Chang y sus aliados son piezas a eliminar. La reina manipula tanto la línea de sucesión como el caos del brote zombi para asegurarse un puesto en el trono, mostrando cómo la búsqueda de poder puede llevar a extremos devastadores.
Esta serie aprovecha el contexto político de Joseon para pintar un retrato sombrío de una sociedad dividida, con una élite aristocrática dispuesta a sacrificar incluso a sus propios súbditos para aferrarse al poder. En lugar de retratar a la realeza como héroes o villanos convencionales, Kingdom muestra sus motivaciones a través de actos de cobardía, orgullo, y astucia, en una guerra interna tan brutal como la externa. La política y el horror se fusionan en la pantalla, haciendo de cada episodio un reflejo inquietante sobre las luchas de poder, que muchas veces prevalecen sobre la ética o el bien común.
El príncipe Lee Chang: Un Héroe Trágico
El personaje del príncipe Lee Chang es el corazón de la narrativa. Mientras intenta descifrar el misterio de la plaga, lucha con su propia identidad y el peso de sus responsabilidades como heredero al trono. Lee Chang no es el típico héroe inmaculado; es vulnerable, atormentado por las dudas y obligado a tomar decisiones moralmente cuestionables. Su viaje es una metáfora del sacrificio y la resistencia, mientras intenta salvar no solo a su país, sino también a la humanidad de una amenaza imparable.
Su conflicto va más allá del enfrentamiento con los zombis y la reina; también incluye una lucha consigo mismo y con sus principios. Lee Chang se enfrenta a una sociedad que ha normalizado la corrupción, donde la vida del campesinado tiene poco valor y los débiles son los primeros en ser sacrificados. Su evolución como personaje nos muestra cómo la voluntad humana puede ser una barrera ante la deshumanización, incluso cuando se enfrenta a sus peores temores.
Kingdom nos recuerda que los verdaderos monstruos no siempre son los que vemos en las sombras, sino los que llevamos dentro.
La serie nos deja con una inquietante pregunta: ¿qué es peor, enfrentar a los muertos o a los vivos cuando el mundo se desmorona? En el reino de Joseon, Kingdom nos muestra que la respuesta es, en realidad, ambas cosas, y en ello radica su profundo y resonante horror.






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