Cuando salió el anime de Zom 100: Bucket list of the dead me llamó mucho la atención, pero por poco tiempo disponible lo dejé hasta que me olvidé de él. Para este número decidí que era el momento oportuno para verlo y vaya joya que me había perdido.
Pareciera que la industria del anime se ha estancado un poco con las historias que se repiten en distintas circunstancias regresando una y otra vez a la fórmula del isekai donde el prota rotísimo con cara de tonto consigue un harem de chicas que se va agrandando conforme avanzan los capítulos y todo para vencer al rey demonio o algo parecido.
Debo decir, ingenuamente, que en el primer capítulo de Zom: 100… esperaba algo similar, pero más allá de eso, el protagonista fue un espejo de mi propia realidad y puedo asegurar con tristeza que de toda una generación. La prisa con la que este mundo se mueve nos ha convertido en esclavos de nuestros trabajos, olvidándonos de los sueños que teníamos antes de entrar a la industria laboral.
Akira Tendo es el reflejo de la cotidianidad con la que día a día enfrentamos el mundo laboral, además es una crítica de cómo el Japonés enfrenta su propio desquiciado sistema laboral. Entendamos que la filosofía del YO como la tenemos arraigada en el occidente es nulo o casi nulo para el país nipón. Ellos se ven como una comunidad donde su trabajo es el engranaje para que una máquina se mueva de manera correcta y funcional. El pensamiento principal es el cómo sus actos van a perjudicar a una comunidad, que a diferencia del occidente, trabajamos para nosotros mismos, para nuestro propio beneficio. Bajo esta premisa entendemos el estrés por el que el personaje atraviesa, ya que debe colocarse al mismo nivel de entrega que sus compañeros de trabajo, dejando de lado la motivación y la falta de oportunidades de crecimiento, convirtiendo al ser humano en un zombie.
Este es el discurso que el protagonista tendrá presente durante todo el anime, ya que su realidad se ve alterada por una verdadera horda de zombies. Japón y todo el mundo termina colapsando y es así como el protagonista lejos de entrar en pánico por la angustiante situación que atraviesa, ve que ahora es libre y no tiene la obligación de asistir a trabajar nuevamente.
El mundo gris en el que se había hundido desaparece y se convierte en un caos colorido, donde la supervivencia es un día más para disfrutar todo lo que le quitó el trabajo. A lo largo del anime, el protagonista irá conociendo otros personajes, que al igual que él, sólo aparentaban o se encontraban al límite para encajar en la sociedad.
El nombre del anime se debe a que Akira Tendo y los otros personajes van agregando deseos o acciones que tienen que hacer antes de que la plaga zombie termine con ellos. Tal vez, en un mundo condenado a perecer, son conscientes que la fatalidad es inminente, pero antes de que eso suceda, harán que valga la pena.
Zom 100… Es un anime que me dejó una bofetada en la cara, como hace mucho no hacía una buena historia. También me recordó a los viejos animes que al terminarlos un vacío existencial se desbordaba en todo mi ser y necesitaba digerir lo que había visto.
Hay un Live Action en Netflix, pero definitivamente no lo veré. He tenido varias malas experiencias para decir que no me arruinará esta también.






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