Gabriel Nieto
En el 2022, Alberto Vázquez Rico, un cineasta, guionista e ilustrador catalán, presentó al mundo un proyecto especialmente original. Aunque es casi imposible evitar la comparación con Happy Tree Friends, la verdad es que Unicorn Wars es una propuesta totalmente aparte. Una película animada, con una estética equilibrada entre lo tierno y lo oscuro, dirigida a un público adulto y que toca temas complejos e incómodos.
Tras vivir en armonía en El Bosque Mágico, los unicornios decidieron atacar a los ositos hasta expulsarlos, desde entonces, los derrotados decidieron comenzar una guerra de reconquista del territorio. La historia comienza cuando dos hermanos mellizos, Azulin y Gordi, se encuentran enlistados y entrenando en la academia militar, vemos la formación de un escuadrón, así como la evolución de discordias, rencores y ambiciones entre ellos. Los ositos son lanzados a una guerra santa enfrentando su posible muerte aún sin terminar su entrenamiento, lo que deja al descubierto el miedo de los personajes, como la posible corrupción de los altos mandos. Azulin resulta representar el lado corrupto y malvado que provoca la guerra, mientras que Gordi es una referencia a la esperanza y la virtud.
En este mundo distópico vemos, a pesar de lo infantil o cursi que pudiera parecer la sinopsis en un inicio, de la animación y los nombres de los personajes, una representación cruda y terrible de la guerra, de la fe ciega y lo terrible que pueden ser las pasiones. Aunque envueltos en referencias tiernas, como el nombre de Academia Corazón: Honor, dolor y mimos, o del Sargento Caricias, la verdad es que la película no es para nada infantil, tocando temas adultos como la política en la guerra, el fanatismo religioso, las drogas, con muertes brutales y explicitas y con escenas sexualizadas a conciencia.
España ha entregado cine y televisión de muy alta calidad en las últimas décadas, y ahora lanza esta animación de primera, bien pensada y perturbadora. Se puede entender que no a todos les guste; uno espera algo muy distinto a lo que van a recibir. Insisto, la comparación con Happy Tree Friends no tiene lugar, es inapropiada, hablamos más bien de una mezcla entre Full Metal Jacket o Apocalipsis Now con los relatos bíblicos.
Tenemos un villano claro, no podemos evitar notarlo en Azulin, aunque si nos queremos ver más profundos se nos presenta en la guerra y la religión. A un nivel personal encontré al supervillano en el odio, un odio creado en el hijo por el divorcio de unos padres, la aparente traición de una madre a la familia, de un favoritismo hacia el otro hermano, al odio que se deriva de la envidia, de los celos, del rencor. Es un odio que vemos nacer y crecer, tomar fuerza e impactar sin piedad en toda la historia hasta que culmina en una revelación inesperada y simbólica, de la cual no quiero hablar mucho más allá de un consejo: pongan atención a los simios.
Unicorn Wars es recomendable, también es perfectible, no lo niego, pero es un trago fresco en un cine que se ha encapsulado en una estrategia establecida y repetitiva. ¿Vale la pena? Completamente ¿Les va a gustar sin duda? Para nada, es capaz que no conectes con ella, pero la razón es la que la hace especial, no estamos acostumbrados a ver tanta ternura tan salvaje, es incómodo, pero también es una verdad humana.







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