Gabriel Nieto

Parece ser que el género de comedia tiene un desprestigio por sí mismo. Cuando vemos una comedia solemos decir: para ser comedia cumple, cuando de hecho nos la hemos pasado riéndonos durante la cinta. Hay películas que tienen como finalidad divertir, entretener y ya, y cuando cumplen con eso son, en realidad, buenas, pero al no estar basadas en historias conmovedoras o tener actuaciones desgarradoras, entonces decimos “por lo menos hacen reír”.

Este es el caso de El ataque de las arañas del 2002 (Eight Legged Freaks). Una película de terror y comedia sobre arañas mutantes que crecieron por un derrame de desechos tóxicos y atacan un pequeño pueblo minero en Arizona. La pura premisa da a entender que no es una película profunda, su finalidad es sacar un par de risas y entretener, no hay más, y de verdad lo logra.

El director, Ellory Elkayem decide llevar lo absurdo del guion a un punto en el que la misma película no se toma en serio a sí misma, y se agradece. Decide ponerles a las arañas gigantes voces, no como un personaje con diálogos como en Harry Potter y la cámara de los secretos, es más al estilo de los Minions de Mi villano favorito del 2010, lo que aligera el tono de manera exponencial y te permite disfrutar de las actuaciones justas de David Arquette, una muy joven Scarlett Johansson, Kari Wuhrer y de Scott Terra como el niño prodigio de las arañas a quien el pueblo entero sigue sin pensar, como si fuera muy normal seguir a un niño de 10 años en un momento de crisis como esa.

El fallo más grande está en los efectos especiales, típicos de la época que envejecieron mal. Pero si somos capaces de hacer el pacto de credibilidad con la película, se logra pasar por alto.

Sí, la película es absurda, pero nadie lo niega, ni el director, ni la producción ni el guion, por esto es perfectamente posible que el arma secreta para vencer a la araña más grande y letal sea un perfume para caballeros. Es refrescante bajar el ojo crítico y ver con ligereza una propuesta audiovisual. Denle una oportunidad un domingo de flojera, no esperen más que una comedia irónica a la aracnofobia.


Una respuesta a “La aracnofobia se cura con risas”

  1. Avatar de manuelwarlok

    las arañas son nuestras amigas , aqui en mi tierra no representan ningun peligro y nos ayudan con los molestos mosquitos , no me gusta molestarlas , en casa siempre procuro sacarlas y llevarlas al jardin.

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