La navaja. El corte y la línea roja. La sangre. La gotita que se estampa en el piso. La ansiedad que disminuye. El dolor no es suficiente. Pienso; solo quiero dejar de pensar un momento. La navaja. El ardor. Otro corte, y otro, y otro. Las líneas que se unen. Las gotitas que implosionan. Las manchas en el piso. Me siento mal. Prometí no volver a hacerlo. El algodón. El agua oxigenada. Presión sobre la herida. Más sangre. Me gusta embarrar todo de sangre. Mi brazo se pega a mi pecho. Estoy herida. Lavar la herida. La venda. El sueño. La ansiedad. El dolor. El ardor. La culpa. El sueño siempre es reparador; no para mí, que no duermo. No descanso, tengo pesadillas. Me recuerdo de niña trepando los árboles. Sonreía. Otra cicatriz. Otra promesa de que esta sí será la última. Yo, que prometo tanto. Yo, que no suelo cumplir lo que prometo.


Deja una comentario

Tendencias