Cuando hablamos de la transformación humano / bestia es común asociar la figura del hombre lobo como esa dualidad que tenemos entre el raciocinio y la brutalidad, siendo ambas caras parte de la naturaleza humana. Esta dicotomía siempre va en voz de la masculinidad siendo como una característica de los hombres, pero nunca, o casi nunca, de las mujeres. El lado “bestial” que se le otorga a la mujer es más de características sexuales, pero ¿qué pasaría si otorgamos esta característica “brutal” a las féminas?
Frederick Marryat se atreve a dotar a la mujer de esta cualidad, dando como resultado a un personaje con los instintos de un animal sin perder la belleza y delicadeza que suele describir al género femenino. “La mujer loba” es un cuento donde el narrador nos refiere a la tragedia de su infancia y del resto de su familia.
El texto comienza describiendo el temperamento del padre que se ve envuelto en un asesinato y, por lo mismo, debe refugiarse en las montañas con sus tres hijos. El adulterio por parte de la esposa lo deja marcado formando en él actitudes misóginas. Su hija es víctima del odio que tiene hacia las mujeres provocando una diferencia en el trato de los hijos, siendo varones y ella la única mujer de la casa.
Todo cambia cuando una loba blanca se presenta a la puerta de la casa donde viven. El padre sale en busca de esa loba, pero en cambio regresa en compañía de una bella mujer y el padre de esta. Teniendo a la narrativa de su parte, siendo él viudo y ella soltera, terminan por contraer matrimonio y prometiendo ante los espíritus del bosque que jamás y por ninguna circunstancia le podrá hacer daño a ella.
Es fácil anticipar hacia dónde se dirige el texto y la verdadera naturaleza de esa hermosa mujer. No es una sorpresa para el lector que esta mujer no es más que una mujer loba, hambrienta de sangre y con los instintos de un animal. Incluso podría asegurar que realmente carece de emociones humanas y que la única cualidad “humana” que posee es la habilidad de engañar y mentir.
Para la novela gótica de Marryat, es todavía muy temprano hablar de las Femme Fatale, pero cabe resaltar que posee elementos mucho más explícitos que la figura del siglo XIX, ya que busca la destrucción del hombre de manera textual, con la diferencia o característica que no hay elementos sexuales y que matará o hará daño a quien sea sin importar su sexo.
Es así como vemos a la bestia a sus anchas para saciar su apetito de carne, además de tener a su favor a la misma naturaleza y los espíritus que en ella habitan. El hombre no tiene posibilidad de enfrentar lo sobrenatural ya que no existen artilugios o engaños detrás de la transformación de mujer a bestia.
Al final del texto tampoco encontraremos una resolución satisfactoria, simplemente se hará la voluntad de la naturaleza y la promesa de ésta en busca de venganza. Cada uno de los personajes están envueltos en fatalidad ya que sin importar qué, es claro que no pueden enfrentar, en su totalidad, a lo sobrenatural.







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